LA LEYENDA DE LA CALDERONA
LA CALDERONA

Maria la Calderona, actriz de teatro amante de Felipe IV, fue obligada por el Conde-Duque de
Olivares a recluirse en un convento, y se le entregaron al rey como prueba de ello sus trenzas que se
había cortado. Sin embargo, la actriz huyó de Madrid, abandonando el convento y se refugió en las
inmediaciones del convento de Santo Espíritu, muy cerca de Gilet. Aseguran que la joven se instaló
en el collado que separa las peñas de Guaita y Espartal, hoy llamado Calderona, lugar donde discurría
el camino de herradura que unía la ciudad de Valencia y el camino real de Aragón. este lugar era
territorio de “roders”, bandidos salteadores de caminos, entre los que encontró refugio la actriz y
que habitó una casa cuyas ruinas son visibles todavía hoy, muy cerca de la “fuente del Ullalets”. La
“Calderona”, según cuentan algunas personas como Vicent Palop, se convirtió en la jefa de los
bandoleros, y refugiados en el Barranco del Infierno, salían al asalto de los viajeros que se
desplazaban desde Morvedre hasta Valencia.





