Mucho se ha escrito y mucho se tendrá que escribir, nosotros no pretendemos descubrir nada nuevo, sólo acercaros, desde nuestro rincón dedicado a los parques nacionales, a este santuario de naturaleza, a esta maravilla que es Ordesa.
Aquí os dejamos información que os puede ser útil cuando querais ir a pasear por estos valles, o cuando subais sus altas montañas, o incluso cuando después de una dura jornada decidais reponer fuerzas en uno de esos pueblos con tanto encanto que rodean el parque.
Antes de nada un poco de historia:

San Nicolás de Bujaruelo a principios de siglo
Hacia finales del siglo XVIII, los importantes testimonios de los movimientos tectónicos suscitarían el interés de exploradores y científicos: el naturalista Reboul diserta en 1788 ante la Academia de Ciencias de Toulouse sobre la particular posición de las calizas de Gavarnie, mientras que los trabajos y publicaciones de Ramond de Carbonnières comienzan a atraer hacia el Monte Perdido a los viajeros de la época romántica, ávidos de naturaleza salvaje, convirtiéndose en los primeros “fundadores” del “pirineísmo”. Diferentes circunstancias, entre las que se debe citar la labor divulgadora y conservacionista de Lucien Briet y Pedro Pidal, propiciaron el nacimiento de uno de los primeros parques nacionales del mundo, el del Valle de Ordesa, siendo declarado por Decreto el 16 de agosto de 1918.
En el año 1966 y con objeto de asegurar la riqueza cinegética de buena parte de la cordillera se declaran, alrededor del Parque Nacional de Ordesa, las Reservas Nacionales de Caza de Viñamala y de Los Circos.
En 1977 el Parque Nacional se incluye en el marco del Programa MaB (Hombre y Biosfera) de la UNESCO en la Reserva de “Ordesa-Viñamala”, en coincidencia con la Reserva de Caza de Viñamala y el Parque Nacional del Valle de Ordesa (este último como núcleo de la Reserva).
A finales de los 70, a raíz del proyecto de inundación del Cañón de Añisclo para su aprovechamiento hidroeléctrico, instituciones y colectivos de ciudadanos se movilizaron para salvar este enclave. Las obras se paralizaron y en 1982 el Parque Nacional se amplía y reclasifica bajo el nombre de Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Ley de 13 de julio).
RECOMENDACIONES:
Dada la climatología de alta montaña, el verano y el otoño son las épocas más adecuadas para realizar excursiones.
Evitar las tormentas y crecidas de los rios. Ante una tormenta no quedarse en crestas o prominencias aisladas del terreno.
La abrupta orografía del Parque Nacional y los fuertes desniveles a salvar, obliga a planificar con detalle las excursiones. Hay que prestar particular atención a la hora de elegir el equipo (botas, crampones, …).
Asegurarse antes de la excursión del estado de los refugios no guardados, abrigos bajo las rocas, estado de la nieve, tiempo previsto, etc.
La morfología kárstica predominante en el Parque, hace que las mesetas superiores en época estival sean extraordinariamente secas. Aprovisionarse de agua en las fuentes.
Calcule las propias fuerzas y las de las personas que le acompañan. Al programar un paseo no se olvide del tiempo necesario para la vuelta.
Procure madrugar para aprovechar las primeras horas de la mañana. Tenga en cuenta que la capacidad de los aparcamientos es limitada.
No se olvide de llevar bolsas para la basura. Mostrará un grado mayor de colaboración si las traslada a los lugares adecuados en los pueblos próximos.
No corra y observe los detalles. Deténgase al realizar una observación.
No olvide que la fotografía es el mejor de los recuerdos.
Si usted va a hacer escalada informe a la Guarderia. De esta manera puede ser atendido rápidamente, si fuese necesario por los servicios de rescate.
Respete la tranquilidad del Parque.
A continuación os proponemos los siguientes enlaces que os conduciran a mapas, rutas, alojamientos, normativa y todo lo necesario para poder disfrutar del parque y sus alrededores:
Y, por último os animanos a ver estos
videos de Miguel de la Quadra Salcedo que os adentrarán un poco más en este increible paraje:

- video 1

Video 2

Video 3